Si no hay grises todo es confrontación

July 14th, 2010 by Gaston Leave a reply »

Ponerse de acuerdo con uno mismo suele ser fácil, total, sólo hay una posición por resolver. Cuando a esa necesidad de acuerdo se le suman opiniones de más gente resulta necesario llegar a un punto que deje conformes a todos, o al menos, a la mayoría.

Dejar conformes no es obtener exactamente lo que vinimos a buscar o nuestra opinión, convenciendo o sometiendo al otro, sino saber que en el camino de una negociación todos tendremos que ceder. Para esto no todo puede ser blanco o negro, y los grises deben prevalecer. Si no podemos aceptar esto, lo que nos pasa es lo que leemos en los diarios todos los días, confrontación pura.

Estoy a favor o en contra. Que se apruebe o rechace. Éxito o Fracaso. D10s o el demonio. Se hizo bien o mal. La razón es mía o tuya. Clarín o el Gobierno. Oficialista u oposición. Maradona o Pelé. Boca o River. Matrimonio Gay sí o no. Izquierda o derecha. Fachista o Zurdo.

Estas posiciones sólo llevan a la confrontación pura, a la pelea y a la imposibilidad de tener acuerdos. Llevan a que cuando los argumentos son “porque sí” y “porque no” tengamos que recurrir al ataque personal del otro en lugar de la discusión de lo que nos separa, para construir un nuevo acuerdo.

No conozco otra forma que construir desde el desacuerdo.

Para esto se debe abrir cada una de estas posiciones extremas contrapuestas en pequeños análisis de los puntos que las componen para encontrar en esos puntos situaciones comunes y acuerdos, y los puntos, ya más pequeños en los que individualmente debemos arribar los grises, que conformen un nuevo lugar, distinto del blanco o negro, un gris en el que podamos acordar. Obviamente que esto implica trabajar, explicar, abrir información, ceder y convencernos, luego de este largo proceso, de que el nuevo punto de acuerdo es un gris que debemos ahora sí defender, pero todos juntos.

Ojalá algún día podamos ver esto en nuestra clase dirigente, y en la sociedad toda, encontrando puntos de acuerdo que sirvan para una convivencia constructiva.

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11 comments

  1. Marco Mustapic says:

    Y la confrontación esclavitud sí-no? Voto femenino sí-no? Segregación racial en lugares públicos sí-no? Cómo tener grises en esos casos?

    • Gaston says:

      Marco,
      Si bien obviamente estoy de acuerdo con las 3 situaciones, si te fijás cómo fue la historia de cada una de ellas, vas a ver que los cambios se iniciaron con pequeños grises, pequeñas “concesiones” de derechos que llevaron, al final, a un cambio profundo, en algunos casos revolucionario, y hasta con guerras.
      Obviamente visto a la distancia, uno podría pensar en que en ningún tiempo a alguien se le podía ocurrir que la esclavitud fuera buena o aceptable, sin embargo, hubo un tiempo donde era todo lo contrario, y fueron los pequeños grises los que permitieron iniciar el camino del cambio.
      Hasta el matar, que hoy es penado por todas las leyes, en una época de nuestra raza, era un derecho que algunos podían tener sobre otros (y hasta la inquisición impulsada por la iglesia católica lo avaló).

  2. Marco Mustapic says:

    Gastón, es cierto que todo cambio, mirando hacia atrás en el tiempo, es progresivo. Sin embargo, en los casos en los que un grupo minoritario busca la igualdad de derechos no pueden haber grises. Es decir, hay igualdad o no, por la misma definición de igualdad.

    En el caso del voto femenino, o hay igualdad en la posibilidad del voto, o no la hay. Lo mismo con la esclavitud, o el matrimonio para personas del mismo sexo, o gente de religiones minoritarias.

    Si fuera parte de algún grupo minoritario pediría por el todo. Cómo voy a conformarme con menos? Cómo una mujer puede quedarse conforme si le dicen “ok, las mujeres pueden votar pero solamente elecciones municipales, las legislativas y presidenciales son sólo para hombres”.

    Por otro lado, una cosa es pedir el todo y otra obtenerlo. Si el que reclama apunta desde el principio a menos de lo que realmente quiere, ya perdió.

    Comenté en tu post porque me parece que pusiste en la misma bolsa a muchas cosas distintas. La disyuntiva Maradona-Pelé no es lo mismo que el matrimonio igualitario.

    Y por último, te dejo una frase de Eduardo Galeano:

    “Me acerco dos pasos, ella se aleja dos pasos. Camino diez pasos y el horizonte se corre diez pasos más allá. Por mucho que yo camine, nunca la alcanzaré. ¿Para que sirve la utopía? Para eso sirve: para caminar.”

    • Gaston says:

      Marco,
      Insisto, verlo desde el hoy es mas fácil.
      También te comento que mi opinión sobre los grises no obsta mi opinión en favor del matrimonio entre personas del mismo sexo, pero el problema del extremo, es que te puede jugar en contra. Por ejemplo, “ir por el todo” puede generar un rechazo del proyecto y quedarse sin nada. Esto ya es estrategia de negociación, pero desde mi lugar hubiese ido por pasos, para ir ganando espacios y derechos.

      • Marco Mustapic says:

        Gastón,
        no entiendo entonces a qué vas con tu post. Es un consejo para las minorías, “vayan por menos para no obtener rechazos, porque les conviene”? O es un “no hay que ir por el todo, siempre hay que ir por lo intermedio”?

        En el caso del matrimonio igualitario, creo que la iglesia y la gente conservadora se hubiera opuesto a cualquier pedido de los homosexuales. Con ese escenario cualquier pedido es un extremo, porque siempre vas a encontrar rechazos.

        Mirando al pasado claro que todo parece distintos grises, y eso es justamente gracias a los reclamos que ahora te parecen tan extremos. Algo tan básico como el divorcio tuvo una reacción similar.

        En resumen, lo que ves ahora es un proceso típico en la historia, y en 10 años te va a parecer mínimo.

        Y no deduzcas la confrontación pura gracias a lo que leés en los diarios. Recordá que cuando las cosas eran bastante peores los diarios decían que iba todo bien.

        • Gaston says:

          Marco,
          El post esta en la categoría Negociación, es eso, un post sobre negociación. Hago sí referencia a una forma que se hace costumbre, de confrontación y extremos, muy usada por los medios y la política, y a la que vos parecés coincidir, y yo no.
          Vos creíste leer un post sobre mi opinión acerca del matrimonio de personas del mismo sexo, cuando no fue así. No solo eso, sino que entendiste ver una opinión contraria, lo cual tampoco es así. Quizás te viste influenciado por los diarios, por la noticia de hoy, cuando lo mío era justamente mucho mas amplio.
          Que creas que opino por lo que leo en los diarios, siento que me subestimás.
          Tu comentario sobre el divorcio, o sobre que la distancia haga “parecer” que había grises, también me muestra que lo que hace falta es que muchos tomen libros de historia. Para aceptar el divorcio, más allá de lo que hubo a nivel católico en contra, hubo una costumbre de casamientos y divorcios vía el exterior (hasta hay canciones que lo referencian) y fue luego de que la Corte Suprema rechazara una demanda por bigamia que se forzó el tratamiento de la ley de divorcio, y su aprobación.
          Si queres ver este tipo de grises legislativos y sus evoluciones podes ver las diferencias legales que existieron hasta hace no tanto con la mujer (la infidelidad femenina fue delito hasta hace pocos años y el hombre solo era delito si mantenía a su amante, o con respecto a la administración de los bienes del matrimonio), y algunas aún permanecen aunque han sido subsanadas judicialmente por vías interpretativas, o con respecto a hijos matrimoniales y extramatrimoniles (o putativos), etc.
          Otra vez, para que quede claro, no quiere decir que estoy de acuerdo con estas diferencias, sino que como reconocimiento de procesos históricos en la evolución de ideas equivocados, el proceso es pasar por grises, puntos intermedios, y no cambios de blanco a negro.

          • Marco Mustapic says:

            Gastón,
            Tu post, a pesar de estar en la categoría “negociación” lleva el tag “matrimonio gay” y además lo mencionás como ejemplo de confrontación. Mi punto es que pedir los mismos derechos para los homosexuales no es equivalente a una discusión sobre boca o river o si Maradona es mejor que Pele (los pusiste en la misma oración). En algunos casos los grises valen, en otros son inaceptables.

            En ningún momento supuse nada sobre tu opinión del matrimonio igualitario (bah, tu artículo me dio la impresión de que estabas a favor).

            Para evitar malos entendidos voy a aclarar que lo que sigue es solamente mi impresión de tu artículo y lo que me motivó a comentarlo.

            La comunidad homosexual está pidiendo los mismos derechos que el resto en cuanto al matrimonio. La iglesia reacciona bastante violentamente (con un lenguaje francamente medieval http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1282778), luego contesta CFK y los diarios automáticamente dicen que hay confrontación. Lo que hay en realidad es un rechazo a los homosexuales, y eso provoca una reacción en la minoría. Por eso dije que no le creas siempre a los diarios, porque siempre, pase lo que pase, van a decir que el gobierno confronta. Y a veces es cierto, y a veces, como ahora, no.

            Y aclaro nuevamente, tal vez no fue tu intención al escribir el post, es lo que a mí me pareció.

            saludos!

          • Marco Mustapic says:

            Sólo para dar un ejemplo de lo que ponen los diarios. NYTimes publica esto:
            http://www.nytimes.com/2010/07/14/world/americas/14argentina.html

            La Nación, refiriéndose a ese mismo artículo, publica esto

            http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1284615

            El artículo del new york times dice, al pasar, que hay una guerra de palabras. La Nación pone directamente guerra. Así yo también deduzco que hay confrontación.

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