Que los chicos no se frustren

April 21st, 2009 by Gaston Bercun Leave a reply »

Ayer mi padre me envió por mail este texto, que es atribuído a Eduardo Cazenave,  Profesional de la Fundación Proyecto Padres y Rector General del Colegio San Juan el Precursor.

Me pareció muy bueno y por eso quería compartirlo:

“Cuando apareció la psicología descubrimos qué era la frustración. No faltó mucho para que algunos psicólogos la volcaran a la educación y nos convencimos que era horrorosa, mala palabra, y la esquivamos tanto cuanto pudimos, en especial para nuestros hijos.

Todo se los dimos al alcance de la mano, para que no se frustraran; respondimos inmediatamente a sus deseos, para que no sufrieran; los llenamos  de juguetes, televisores y playstations, para que no se aburrieran. 

No reprimimos sus impulsos, para que fueran libres y espontáneos; fuimos al  colegio a quejarnos porque la maestra era injusta y los chicos estaban  siendo sobreexigidos con deberes, lo que no les daba tiempo para ir a las  clases de tenis, de taekwondo, comedia musical y batería. Nos pidieron ir al  boliche y les dijimos que sí, nos pidieron el auto y les dijimos que sí, nos pidieron y nos pidieron y a todo les dijimos que sí.

De pronto nos dimos cuenta que crecieron rodeados de todo, sin frustraciones, pero extrañamente no son felices.

Siguiendo el consejo de un amigo le hicimos un psicodiagnóstico y entre las características que aparecieron nos marcó el Lic. López que nuestro hijo tiene “baja tolerancia a la frustración”, que ante cualquier dificultad u obstáculo que se le presente rápidamente “tira la toalla” y se deprime. Nos dijo que tiene baja su autoestima, que no sabe qué es lo que quiere, que tengamos cuidado con las conductas adictivas ya que ante todo lo que le brinde placer no puede posponer el estímulo hasta verlo saciado. No sabe qué estudiar ni qué hacer de su vida. Sólo disfruta viendo la televisión, en especial de un reality dónde varios jóvenes no hacen nada. La computadora le fascina, pero está muy lenta y eso lo enfurece. El deporte le divierte, pero no le gusta entrenar y como bajó su rendimiento prefirió no jugar más antes que soportar los malos resultados. No puede proyectarse en el futuro formando una familia ya que no cree en la fidelidad y los hijos dan mucho trabajo. Quiere ser famoso, poderoso y millonario, si es posible las tres cosas juntas, siempre que las consiga por herencia, por ganar un concurso o vaya a saber uno por qué razón.

El psicólogo nos aconsejó terapia y pautas claras en casa, que si no estudia, trabaje. Si quiere seguir viviendo con nosotros, sus padres, que se acomode a las reglas familiares, que asuma responsabilidades concretas y que empiece a planear su futuro. Nos aconsejó no darle plata para sus salidas sino más bien que él mismo genere sus ingresos. Que lo contengamos pero que por su propio bien le hagamos ver qué ya no es un chico, que las cosas en la vida no se dan gratis ni por obra de magia, que la casa en la que vive se hizo y se mantiene por nuestro esfuerzo, que lo bueno cuesta alcanzarlo.

En fin, nos dijo tantas cosas que con mi mujer hemos decidido cambiar de psicólogo. Lo que este nos dijo no nos gusta. Lo último que queremos es que nuestro hijo se frustre.”

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3 comments

  1. Gastón, como padre de 3 nenas, la mayor de 12 años, no puedo evitar simpatizar con lo que expones en este post.
    Es impresionante como estos chicos tienen una bajísima tolerancia a todo lo que implique esperar o luchar para obtener algo. Tienen muchos deseos o aspiraciones, mas quizás de las que estaban a nuestro alcance cuando teníamos su edad, sin embargo carecen totalmente de la motivación para recorrer el camino que les permite obtener lo que desean.
    Deportivamente, artísticamente y materialmente. Si no es fácil, no lo quieren. Es una lástima, en mi caso estamos tratando con mi mujer de inculcar lentamente el valor de las cosas, que no están ahí por arte de magia, que hay alguien que se parte al medio para que tengan las cosas y que cada cosa tiene su momento y su lugar.
    Como ejemplo, soy maquetista desde que tengo conciencia, es el único hobby que he practicado durante toda mi vida (luego agregue otros menos contructivos y menos sanos!) y empecé a los 9 años. Recuerdo que a los 12 años tenía que ahorrarme la plata que me daban para el colectivo durante un mes (iba caminando para ahorrarmela) y podía comprarme un kit. Recuerdo además que intentaba con todo lo que me permitia mi destreza motriz replicar detalles o esquemas de pintura muy complicados, y que si no salían me frustraban, pero volvía a intentar.

    Para los chicos de hoy es inconcebible la idea de ahorrar semejante tiempo para comprarte una maqueta que:
    1) No venga armanda
    2) Que tengas que esperar que las piezas sequen
    3) Que la tengas que pintar vos
    4) Que te tomes mas de 3 semanas en terminarla… y que disfrutes haciéndolo
    5) Que no te salga ni remotamente igual a la foto que esta en la tapa de la caja
    6) Que no tenga ruidos, ni vuele, ni se mueva y sobre todo, que una vez acabada la pones en el mueble y no la tocas más

    Lo mismo pasa con el deporte, hay chicos que prefieren no jugar pq saben que hay otros que juegan mejor. O artísticamente, cuando observan a algun artista realizar algo y dicen “cómo hace eso?”. “Y toma años llegar a eso, estudian desde chicos para bailar asi”. “Ahh”. “Si te interesa podemos verte en el centro cultural X y proba si te gusta”. “Ahh no, gracias, es mucho esfuerzo”.

    :¬|

    Es muy difícil motivarlos, no sabría decirte si es la educación de hoy, los medios, la presión de grupo o nosotros mismos los que promovemos este tipo de comportamiento, pero está claro que no sos el único que esta pasando por esto.

  2. José says:

    Hola Gaston,

    Muy bueno el post. Lamentablemente me parece que hoy, como explicas en la nota, hay una gran falta de educacion en valores. Si hay mucha educacion en conocimientos. Y si no combinas las dos (pero sobre todo el primer tipo de educacion) te terminas convirtiendo o bien en un hombre-maquina que solo aspira y ambiciona las cosas materiales de la vida, o en un hombre-sin-sentido que da vueltas en circulos sin metas ni sueños, “viviendo el momento” sin mas aspiraciones que dejar el tiempo pasar.

    Un saludo,

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