Archive for the ‘Liderazgo’ category

De emprendedor a empresario: un salto mas difícil de lo que parece

September 1st, 2009

saltoTodos los emprendedores que tenemos la suerte de arrancar nuestros proyectos pasamos por una difícil etapa: transformar nuestro proyecto en empresa.

Es tan difícil esta etapa que muchas veces puede ser responsable del fracaso del proyecto.

En esta etapa el emprendedor comienza a armar el equipo, empieza realmente a ver su proyecto en funcionamiento, debe tomar decisiones que siempre le parecieron lejanas (como despedir personal y transformarse de alguna manera en ese “jefe” del que renegaba), etc.

También comienza la etapa en donde el emprendedor hace la “colimba” de su proyecto, ya que COrre, LIMpia y BArre además de hacer todas aquellas cosas que deben ser hechas, tanto las que les gustan como las que no.

Es en esta etapa además cuando comienza muchas veces un problema de perspectiva. El emprendedor necesita ayuda, pero esas ganas y fuerza que lo llevaron solo (o solos en el caso de equipos) hasta aquí, le impiden verlo y pedir ayuda a tiempo. Y esto puede ser terrible para el proyecto.

Es cierto que hay emprendedores que nacen con esa capacidad innata, pero para la mayoría no es así. Y para ellos lo mas recomendable es salir a buscar esa ayuda.

Esta ayuda necesaria en estas etapas puede tener varias formas: consultoras, business angels, los inversores, etc. No importa cuál sea la forma, lo importante es que en realidad se encuentre el complemento ideal que posibilite que ese proyecto se transforme en la empresa que siempre soñó el emprendedor.

Es muy importante poder identificar los aspectos que necesitan de esta visión más externa y objetiva, y comenzar temprano en su apuntalamiento, encontrando la ayuda ideal. Comenzar tarde, también puede hacer que sea tarde para salvar el proyecto.

A algunos la ayuda la requieren por los recursos humanos, otros por el marketing, por el management, por las finanzas, por la escalabilidad, por el modelo de negocio, por la tecnología, etc. No importa por donde, lo importante es identificarlo y poder buscar a quienes puedan ayudarte. Parte del gran desafío de ser emprendedor es tener que hacer mucho solo, pero a la vez saber cuándo debes pedir ayuda.

Empleado-Empleador: No hay angel ni demonio

August 3rd, 2009

Jefe EnojadoOtro de los puntos interesantes que surgieron en el post sobre los freelancers, es la siempre conflictiva relación entre empleados y empleadores.

Creo que en este caso, como en muchos otros, el problema está en que por lo general, tanto empleados como empleadores, miran solo sus intereses, sin buscar un punto donde alinearse con los del otro.

Sin embargo, ambos son las caras de una misma moneda. Al fin y al cabo, a ambos la empresa les da de comer y a esta, sus clientes.

Si al menos ambos entendieran eso, creo que todos podrían alinearse a objetivos, y con ello crecer personalmente haciendo crecer la empresa.

Sin embargo esto no es así. Peor aún, por lo general se crea una tensión de intereses. Los empleados, sienten que se les pagan por hora, que el empleador solo quiere explotarlos, y que siempre merece mas dinero por su trabajo.

El empleador (siempre pensando en uno de buena fe) suele pretender del empleado que “se ponga y transpire la camiseta” que esté alineado a los objetivos de la empresa, y que entienda cuando hay que tomar acciones antipáticas (como suspensiones y despidos).

Lamentablemente ninguna de las dos ocurre, y por lo general todos se encuentran en un tira y afloje constante, que consume energías que podrían aprovecharse en tirar para adelante.

Para sumar a esto, los países latinoamericanos tienden a dividir a “la clase trabajadora” “combatiendo al capital”, cuando esa división, además de hacer un daño social irreparable, realmente no creo que sirva para nada. Creo que la gran mayoría de los dueños de empresas son dueños de PyMEs, y como tales, no tengo dudas que son parte de una gran Clase Trabajadora, con mayúsculas, que todos los días, en la posición que nos toca, salimos a poner el hombro a un país que no ayuda (salvo que seas político).

Personalmente, intento en las empresas en las que formo parte a formar familias, núcleos y equipos, que estén alineados a los objetivos, y tiren todos para el mismo lado, entendiendo que esa es la única forma en que empleados y empleadores pueden mejorar su situación actual.

Mejorar la comunicación

February 24th, 2009

Quienes me conocen, saben que suelo ser práctico y bastante directo.

Trato de que esas características las adopten también las personas que me rodean, y sobre todo aquellos que componen los equipos de trabajo de los proyectos en los que participo.

Una de las cosas que trato, es de eliminar de la comunicación determinadas “frases hechas” que suelen no solo engañar al receptor del mensaje, sino además ser una especie de autoengaño y falta de motivación para el que las dice.

Si lo pensamos existen muchas de estas, pero mi intención es simplementen ejemplificarla en dos.

La primera es “casi listo”. No conozco nada que esté “casi terminado”. O sigo trabajando en ello o está terminado. Aunque uno crea que algo está cerca de ser terminado, ese detalle que falta terminar puede tardar mas de lo que calculamos, o incluso ser apenas la punta de un gran problema a descubrir que haga demorar el fin. Además el “casi” es impreciso. Quiere decir que lo terminarás hoy? esta semana? antes de fin de mes? este año?

La otra que trato de impedir es el “sí, pero…”. Es otra frase que tiende mas a distraer la atención. Si alguien me dice o pregunta algo, y no opino exactamente igual, es preferible directamente plantear mis diferencias y similitudes, en lugar de marearlo con una especie de “si pero no”.

Obviamente que esto lo estoy diciendo alrededor de las comunicaciones internas en un equipo de trabajo. Muchas veces, en las negociaciones, este tipo de frases pueden servir, pero deben ser manejadas con mucho cuidado.

Cada cual atiende su juego

February 10th, 2009

El otro día me tocó estar en una reunión en donde con un Director Financiero se discutía cuál era el tamaño ideal para un proyecto.

Esta persona, con conocimientos de finanzas, pero no muchos de la operación del negocio, decía que debía intentarse rentabilizar la operación, y que pare eso se debía achicar la cantidad de gente que trabajaba, ahorrando así costos.

Por el otro lado, los emprendedores que están operando la empresa, le explicaban que el equipo que ellos pretendían financiar era el mínimo sin el cual el proyecto sería imposible de operar.

En ese momento, y tratando de poner a cada uno a atender su juego, se me ocurrió contar la siguiente metáfora:

En un equipo de futbol el Director Técnico dice que el equipo debe armarlo con 11 jugadores. El Director Financiero dice que se podría jugar también con 10 y es mucho mas barato y que también podría ser con 9, que más allá de ser mas barato el reglamento lo permite y habría una posibilidad estadística de ganar algún partido.

El Director Técnico contesta “pero cuál es la intención de los hinchas? Ahorrar dinero? ganar algún partido?  o salir campeón?”

“Nosotros trabajamos para salir campeones”, fue lo que dije para cerrar mi metáfora.

Esto no quiere decir armar una superestructura deficitaria, sino poder entender que cada proyecto tiene un tamaño justo. Una cantidad de jugadores que deben jugar en determinado puesto como mínimo para que desde allí el equipo pueda crecer y desarrollarse a medida que crece el producto, y con él los ingresos.

Eso es lo que busco cuando armo un proyecto, encontrar esa estructura mínima necesaria para que se transforme en la base del crecimiento futuro de la compañía.

También la metáfora creo que sirvió para explicar que lo ideal sería que cada cual atienda su juego, como enseñaba el antón pirulero… La figura del Director Financiero es fundamental en cualquier proyecto, pero su rol debe ser el mantener cuentas equilibradas y dar avisos cuando los presupuestos están siendo excedidos.

También es bueno, y muy útil, buscar lugares para ahorrar recursos, que podrían servir como seguro de supervivencia de la empresa, más en estas épocas. Pero nunca el recorte debe ser tan grande o en el lugar errado, ya que ello podría implicar la sentencia de quiebra de la compañía.

El desafío: Traeme el problema con una posible solución

May 2nd, 2008

Dentro de una organización, y cuando uno tiene un lugar de determinado liderazgo (sea el dueño o simplemente tengas personas a cargo) es normal que muchos de los asuntos que llegan a tu mesa son problemas traídos por las personas que conforman tu equipo.

Tengo la suerte de formar parte de varios equipos, y por mi modo de ser, trato de hacer que ellos busquen soluciones, que sean creativos en la solución a problemas dinámicos.

Así tengo una pauta: “Cada vez que me traigas un problema a mi mesa, traémelo con una posible solución que hayas pensado”.

Esto genera grandes posibilidades. Por un lado elimina el comodismo automático de buscar la solución en otro, sin siquiera pensar si puede existir una solución de primera mano. Muchas veces la gente, en cuanto se ve frente a un problema, automáticamente piensa en a quién pedir la solución, en lugar de buscarla él mismo.

Además, en el mediano plazo, genera que tu equipo aprenda a encontrar soluciones, y así, lleguen menos problemas a tu mesa.

Un paso siguiente, es que antes de preguntarte a vos, pregunte a su compañero de al lado, y sea el equipo, como tal, quien intente traer soluciones conjuntamente con los problemas, y así solucionarlos.

He visto como gente que parecía simple mensajero de problemas, terminaba siendo creativo y con muestras de pensamiento lateral para encontrar soluciones creativas a problemas complejos, todo sólo por obligarlos a pensar, antes de actuar.

Un beneficio enorme para la persona y para todo el equipo de trabajo.

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