Las leyes laborales deberían tender a dos objetivos: proteger al empleado de arbitrariedades del empleador, y a incentivar que se contrate mas personal y todos debidamente registrados.
Sin embargo creo que no logran ninguna de las dos. Por excederse en la protección, y encarecer y complicar innecesariamente la contratación de personal, las leyes laborales terminan desincentivando lo que deberían incentivar, y con ello, desprotegiendo el mercado laboral como un todo, y a los empleados en particular.
Así es que se da lugar a maniobras por todos conocidas para contar con servicios de personal, pero con costos mas bajos. Para quienes no lo sepan, en Argentina aproximadamente por cada $1 que cobra el empleado, el empleador paga otros $0,50 de costos asociados directamente (cargas sociales, obra social, sindicatos, impuestos, etc.). No conozco estructuras de costos en muchos otros países, pero dentro de lo que conozco es de lo mas caro.
Los sobrecostos no son lo único. Las propias estructuras legales, dificultad de trámites y complejidad de liquidación de sueldos, además de presiones sindicales y falta de flexibilidad en las relaciones generan aún mas problemas.
Y cuando hablo de flexibilidad, no estoy hablando necesariamente de poder contratar y despedir con mayor facilidad, lo que daría para otra discusión, sino que ni siquiera en Argentina tenemos normas que prevean el teletrabajo, o que claramente prevean la posibilidad de acordar horarios flexibles y trabajo por objetivos.
Quizás, sería mejor darnos una discusión adulta, independiente de posiciones pseudopolíticas y encontrar estructuras que puedan lograr los objetivos deseados. En otros países, si bien no creo exista el sistema ideal, tienen sí estructuras que implicarían mejoras al nuestro.
Pensar en generar incentivos en lugar de castigos podría ser un buen camino. Quizás, soluciones simples, como premiar con descuentos en impuestos a aquellas empresas que año tras año suben su dotación de personal, o incluso a las que lo mantienen, cosa que en Argentina muchas veces es todo un logro.
Un tema que se repite en los últimos posts y comentarios, y es una constante en el día a día de la mayoría de nosotros, es el de cómo motivar a los empleados para que se “pongan la camiseta”.
Otro de los puntos interesantes que surgieron en el post
Existe un fino equilibrio entre trabajadores y empresas. Ese equilibrio es regulado por el Derecho Laboral, y decidido por la Justicia Laboral.






