Groupon compra otra empresa chilena

De acuerdo a lo informado por Techcrunch, Groupon ha adquirido una nueva empresa chilena denominada Zappedy.

No se sabe mucho qué era Zappedy. Una breve descripción hablaba de una plataforma que ayudaba a comerciantes del mundo “real” a entender mejor a sus clientes.

Sí se sabe quienes conformaban el equipo, Na’ama Moran, Francisco Larrain, Daniel Pérez Rada y Ricardo Zilleruelo-Ramos.

También se sabe que participaron del excelente programa del Gobierno Chileno Startup Chile y que habían recibido algún tipo de apoyo o inversión de Wenceslao Casares y de Innovation Endeavors, la firma creada por Eric Schmidt.

Velocidad y paciencia

Los negocios hoy en día se mueven a mucha velocidad, y es muy difícil seguirles el ritmo, las cosas cambian, evolucionan y las empresas deben adaptarse.

Pero una de las cosas que más cuesta es darse cuenta que no todo corre a esa velocidad. Una vez que los cambios fueron hechos, los contratos firmados, las implementaciones terminadas, el mercado se sigue moviendo a su ritmo, y uno debe tener la paciencia suficiente para no desesperarse y esperar que los resultados de los cambios se puedan ver.

Este mix es bastante explosivo, ya que implica mucha presión interna en el equipo y proveedores, y la paciencia hacia el mercado, para que recepte los cambios, poder entender cómo los toma y nuevamente retroalimentar un proceso de mejora constante.

Debemos ser entonces muy cuidadosos con la velocidad, que no implique presión excesiva para el equipo, pero que a la vez sus integrantes, en el rol de cada uno, entiendan la importancia de la velocidad. Pero además, que esta velocidad intente ser efectiva, es decir, hacer las cosas rápido pero usando la cabeza para que salgan lo mejor posible.

Y todo ese trabajo, en presión y velocidad, se corona con la paciente y lenta espera a que vengan los resultados, a entender si los resultados que vamos obteniendo son suficientes o conviene ampliar la muestra para validarlos, si podemos de esos comportamientos sacar ya alguna conclusión válida para volver a, con velocidad y eficacia, hacer los ajustes que sean necesarios.

Velocidad y paciencia, son características propias de los negocios de hoy en día.

El fin no justifica los medios

En los últimos días me ha sorprendido como mucha gente ha tomado con naturalidad actitudes que además de no ser éticas, no son lícitas, y hasta en algunos países son consideradas en determinados casos delitos. Sin embargo, cual Maquiavelo, justifican cualquier medio para la obtención del fin.

Personalmente prefiero vivir una vida sin tanto “éxito”, pero sabiendo cada vez que apoyo la cabeza en la almohada, que he actuado éticamente, que nadie puede decir que lo he engañado, y que si alguien algún día les habla a mis hijos sobre mi, ellos se podrán sentirse orgullosos por lo que escuchen.

Quizás sea naif, en el mundo en que vivimos, pero seguiré prefiriendo poner mi esfuerzo y empeño porque las cosas salgan bien por el arte del trabajo, y no por el arte del engaño, o al menos de actitudes por lo menos dudosas.

De emprendedor a empresario: un salto mas difícil de lo que parece

saltoTodos los emprendedores que tenemos la suerte de arrancar nuestros proyectos pasamos por una difícil etapa: transformar nuestro proyecto en empresa.

Es tan difícil esta etapa que muchas veces puede ser responsable del fracaso del proyecto.

En esta etapa el emprendedor comienza a armar el equipo, empieza realmente a ver su proyecto en funcionamiento, debe tomar decisiones que siempre le parecieron lejanas (como despedir personal y transformarse de alguna manera en ese “jefe” del que renegaba), etc.

También comienza la etapa en donde el emprendedor hace la “colimba” de su proyecto, ya que COrre, LIMpia y BArre además de hacer todas aquellas cosas que deben ser hechas, tanto las que les gustan como las que no.

Es en esta etapa además cuando comienza muchas veces un problema de perspectiva. El emprendedor necesita ayuda, pero esas ganas y fuerza que lo llevaron solo (o solos en el caso de equipos) hasta aquí, le impiden verlo y pedir ayuda a tiempo. Y esto puede ser terrible para el proyecto.

Es cierto que hay emprendedores que nacen con esa capacidad innata, pero para la mayoría no es así. Y para ellos lo mas recomendable es salir a buscar esa ayuda.

Esta ayuda necesaria en estas etapas puede tener varias formas: consultoras, business angels, los inversores, etc. No importa cuál sea la forma, lo importante es que en realidad se encuentre el complemento ideal que posibilite que ese proyecto se transforme en la empresa que siempre soñó el emprendedor.

Es muy importante poder identificar los aspectos que necesitan de esta visión más externa y objetiva, y comenzar temprano en su apuntalamiento, encontrando la ayuda ideal. Comenzar tarde, también puede hacer que sea tarde para salvar el proyecto.

A algunos la ayuda la requieren por los recursos humanos, otros por el marketing, por el management, por las finanzas, por la escalabilidad, por el modelo de negocio, por la tecnología, etc. No importa por donde, lo importante es identificarlo y poder buscar a quienes puedan ayudarte. Parte del gran desafío de ser emprendedor es tener que hacer mucho solo, pero a la vez saber cuándo debes pedir ayuda.

La trampa de las valuaciones y las rondas de financiación

ValuationMuchos proyectos ven en las rondas de financiación la única forma de nacer, crecer y evolucionar. Cierto o no, las rondas encierran algunas “trampas”.

Damián Voltes ya contó una en su blog. Aca me quiero referir a otra, y es el juego entre la necesidad de fondos y la valuación de la empresa.

Para explicarla voy a poner un ejemplo numérico. Supongamos que tengo un proyecto que necesita de 1 millón de dólares. Para qué sería una buena pregunta, pero dejémosla un poco de lado…

Supongamos también que no quiero dar a un inversor que ponga ese millón de dólares mas de el 25% de la empresa.

Entonces tendría ya armada la propuesta a inversores, 1 millón de dólares por el 25% de la empresa. Ahora, cuál es la primer pregunta que se hará el inversor? Bastante simple… Por qué creés que tu empresa vale 4 millones de dólares? (1.000.000/25*100).

Esta es la trampa que normalmente caen los emprendedores en sus primeros intentos de conseguir financiación. Plantean una oferta que intrínsecamente tiene una valuación de empresa casi insostenible.

Las soluciones pueden ser varias, y dependerá de cada caso: bajar la inversión buscada, planteando varias etapas de inversión, bajar la valuación cediendo un mayor porcentaje, analizar el proyecto antes de presentarlo para poder contestar fundadamente a la pregunta de cómo se respalda la valuación, etc.

Las leyes laborales perjudican mas de lo que protegen

perjuicioLas leyes laborales deberían tender a dos objetivos: proteger al empleado de arbitrariedades del empleador, y a incentivar que se contrate mas personal y todos debidamente registrados.

Sin embargo creo que no logran ninguna de las dos. Por excederse en la protección, y encarecer y complicar innecesariamente la contratación de personal, las leyes laborales terminan desincentivando lo que deberían incentivar, y con ello, desprotegiendo el mercado laboral como un todo, y a los empleados en particular.

Así es que se da lugar a maniobras por todos conocidas para contar con servicios de personal, pero con costos mas bajos. Para quienes no lo sepan, en Argentina aproximadamente por cada $1 que cobra el empleado, el empleador paga otros $0,50 de costos asociados directamente (cargas sociales, obra social, sindicatos, impuestos, etc.). No conozco estructuras de costos en muchos otros países, pero dentro de lo que conozco es de lo mas caro.

Los sobrecostos no son lo único. Las propias estructuras legales, dificultad de trámites y complejidad de liquidación de sueldos, además de presiones sindicales y falta de flexibilidad en las relaciones generan aún mas problemas.

Y cuando hablo de flexibilidad, no estoy hablando necesariamente de poder contratar y despedir con mayor facilidad, lo que daría para otra discusión, sino que ni siquiera en Argentina tenemos normas que prevean el teletrabajo, o que claramente prevean la posibilidad de acordar horarios flexibles y trabajo por objetivos.

Quizás, sería mejor darnos una discusión adulta, independiente de posiciones pseudopolíticas y encontrar estructuras que puedan lograr los objetivos deseados. En otros países, si bien no creo exista el sistema ideal, tienen sí estructuras que implicarían mejoras al nuestro.

Pensar en generar incentivos en lugar de castigos podría ser un buen camino. Quizás, soluciones simples, como premiar con descuentos en impuestos a aquellas empresas que año tras año suben su dotación de personal, o incluso a las que lo mantienen, cosa que en Argentina muchas veces es todo un logro.

Empleado-Empleador: No hay angel ni demonio

Jefe EnojadoOtro de los puntos interesantes que surgieron en el post sobre los freelancers, es la siempre conflictiva relación entre empleados y empleadores.

Creo que en este caso, como en muchos otros, el problema está en que por lo general, tanto empleados como empleadores, miran solo sus intereses, sin buscar un punto donde alinearse con los del otro.

Sin embargo, ambos son las caras de una misma moneda. Al fin y al cabo, a ambos la empresa les da de comer y a esta, sus clientes.

Si al menos ambos entendieran eso, creo que todos podrían alinearse a objetivos, y con ello crecer personalmente haciendo crecer la empresa.

Sin embargo esto no es así. Peor aún, por lo general se crea una tensión de intereses. Los empleados, sienten que se les pagan por hora, que el empleador solo quiere explotarlos, y que siempre merece mas dinero por su trabajo.

El empleador (siempre pensando en uno de buena fe) suele pretender del empleado que “se ponga y transpire la camiseta” que esté alineado a los objetivos de la empresa, y que entienda cuando hay que tomar acciones antipáticas (como suspensiones y despidos).

Lamentablemente ninguna de las dos ocurre, y por lo general todos se encuentran en un tira y afloje constante, que consume energías que podrían aprovecharse en tirar para adelante.

Para sumar a esto, los países latinoamericanos tienden a dividir a “la clase trabajadora” “combatiendo al capital”, cuando esa división, además de hacer un daño social irreparable, realmente no creo que sirva para nada. Creo que la gran mayoría de los dueños de empresas son dueños de PyMEs, y como tales, no tengo dudas que son parte de una gran Clase Trabajadora, con mayúsculas, que todos los días, en la posición que nos toca, salimos a poner el hombro a un país que no ayuda (salvo que seas político).

Personalmente, intento en las empresas en las que formo parte a formar familias, núcleos y equipos, que estén alineados a los objetivos, y tiren todos para el mismo lado, entendiendo que esa es la única forma en que empleados y empleadores pueden mejorar su situación actual.

Consejos para trabajar en un startup

Gracias a una recomendación de un post por parte de Ismael Briasco, quise tomarlo como base para escribir de este tema.

En Latinoamérica en general y también en España estamos acostumbrados a las rígidas normativas laborales. Esto nos lleva normalmente a pensar que todos los trabajos son iguales, todos los jefes son explotadores, y yo trabajo por lo que me pagan, lo cual, casi siempre, consideramos poco.

Esta cultura, es en realidad bastante negativa para el desarrollo de las PyMEs, y se choca de frente con la filosofías de los startups y emprendimientos, y mucho mas si son de orientación tecnológica.

Trabajar para un startup es completamente distinto. Un startup es mas dinámico, mas enriquecedor, es un mayor desafío que requiere de otro grado de compromiso y que brinda posibilidades y aprendizajes mucho mas amplios. En un startup todos quienes trabajan son parte de una cadena y cada eslabón, mientras mas fuerte y establecido se arme, más fuerte hará a toda la cadena.

Los siguientes son algunos consejos para quienes estén trabajando o quieran probar trabajar en un startup:

  • Si estás buscando un ambiente típico de trabajo, con un jefe que te ordene todo el tiempo lo que tienes que hacer y horarios fijos e inamovibles, olvidate de trabajar en un startup.
  • Trabajar para un startup es mas gratificante si creés en el. No aceptes cualquier trabajo en cualquier startup. Lo ideal sería poder trabajar para ese startup que te hubiese encantado crear a vos, para que puedas sentirlo en parte tuyo y así disfrutar mientras ayudas a que crezca.
  • Asegúrate de hacer tu mayor esfuerzo para que la empresa crezca. Si al startup le va bien, a tí te irá bien. Si le va muy bien, a ti también. Y en parte está en cada uno de sus componentes que esto pase.
  • Debes ver y valorar la oportunidad de aprendizaje que te brinda un startup. Más allá de cuánto te paguen (el dinero no lo es todo), asegúrate de recoger y capitalizar cuantas más enseñanzas te sean posibles. Conozco gente que hasta ha trabajado gratis para startups, solo por la oportunidad de aprendizaje que representa, y ha sabido luego capitalizarlo en su vida. Si tienes una visión de que tú solo trabajas por lo que te pagan, un startup quizás no sea la mejor opción, ya que no estarás valorando las cosas mas improtantes que la experiencia puede darte.
  • Nadie te va a obligar, pero seguramente trabajarás muchas horas. Y lo mejor es que si sabes elegir el startup lo harás con gusto, por lo que aprendes y disfrutas de ese proceso, y por ver el proyecto crecer. Esto es lo que se esperará de tí, que quieras lo mejor para el proyecto, no una mirada individualista.
  • Tu jefe no se parecerá en nada al que podrías tener en una oficina normal. Tendrás mucha mas libertad, la que deberás saber usar para que el proyecto crezca. Tu jefe esperará de ti mucho, aun mas que en un trabajo común, aunque no te esté encima latgueando tu espalda para conseguirlo.
  • Los fundadores tienen algo de locos, siempre. Ten esto en cuenta, pero préstales atención. Muchas veces tienen una visión de las cosas desde un lugar poco usual que suele ser muy enriquecedora. Aprende de él todo lo que puedas, y muéstrate dispuesto a aprender y crecer. Trata de mostrarle tu valor en la compañía con resultados y mostrando tu compromiso al bien general del proyecto.
  • Diviértete, y esto es lo mas importante. Trabajar en un startup es un trabajo que realmente puede disfrutarse y este es otro activo que no tiene valoración económica pero que debieras tomar en cuenta a la hora de elegir para quien trabajar. Disfruta lo que haces, aprende y crece. Como todo trabajo, posee una rutina, y la de los startups suele ser apurada y vertiginosa, pero nada es más gratificante que disfrutar de ese proceso.
  • Incluso si el startup falla, asegúrate de haber aprendido cuanto más te hubiera sido posible, te aseguro que tendrás la oportunidad de capitalizarlo, en un próximo startup, o como futuro emprendedor.
  • Colabora con todos, con tus compañeros de trabajo, con los fundadores, con proveedores y clientes, se parte de una cadena, no un obstáculo al circuito. Estás allí para hacer que las cosas pasen!
  • Trabaja en equipo. No importa cuán individual parezca tu labor, eres parte de un equipo y todos deben patear para el mismo lado. Si tienes tu trabajo al día, pregúntale a otro si lo puedes ayudar y aprende mientras ayudas.
  • Opina. A diferencia de otro tipo de trabajos, en los startups la opinión de todos es escuchada y tomada en cuenta, no tengas miedo de opinar y preguntar. De esa forma, aunque te equivoques, estarás aprendiendo.
  • Participa. Los startups suelen dar lugar a participar en actividades, brainstormings y planes futuros. Participa activamente todo cuanto te sea posible, aunque represente mayor horario o esfuerzo, sin dudas estarás ganando mucho mas.
Trabajar para un startup es divertido, pero debes mantener estos consejos en mente para aprovecharlo al máximo.

Problemas varios para MercadoLibre

Parece que MercadoLibre no está pasando su mejor momento, y los problemas lo están atacando por varios lugares.

Por un lado la crisis financiera ha golpeado bastante la valoración de su acción. Pero además, por si esto fuera poco, la decisión del Gobierno Argentino de nacionalizar el sistema de jubilación ha generado desconfianza en los mercados y se ha visto golpeada otra vez la valoración de MercadoLibre (MELI).

El valor de la acción llegó a principios de Enero de este año a poco mas de 81 dólares por acción. Sin embargo llegó a finales de Octubre a tocar los 9,76 dólares por acción. Si bien hoy ha recuperado algo de terreno, encontrándose en el órden de los 14 dólares por acción, no dudo que es un golpe para la empresa.

Por otro lado, luego de anunciar la compra de DeRemate por 40 millones de dólares, han ocurrido al parecer varios problemas técnicos que están en vías de ser solucionados, pero que han creado bastante malestar en la comunidad de usuarios. También antiguos usuarios de DeRemate han comentado de disconformidad con la atención que hoy reciben por parte de MercadoLibre.

Sin dudas el momento pasará y esta gran empresa podrá sobrepasar la situación, la inquietud es ver si algún competidor puede aprovechar la situación para ganar algo de cuota de mercado.

Qué hacer ante la crisis?

Creo que ya nadie duda que estamos ante una crisis, y grande.

Es peculiar que trabajando en el mundo de internet, y viviendo en Argentina, las crisis ya no nos asustan, entre burbujas, devaluaciones, corralitos, etc., de alguna forma nos hemos acostumbrado a vivir, actuar y reaccionar ante las crisis.

Sin embargo creo que son oportunos algunos tips que pueden ayudarnos a llevarla mejor.

1) La caja manda.

Si tenés un peso, guardalo. Si gastás un peso, que valga la pena.

Una de las consecuencias de esta crisis será seguramente cierto grado de recesión. De ser así, el mercado estará menos líquido, tanto para conseguir inversiones como para aumentar ventas. Entonces las empresas deben cuidar cada peso que entra en sus cajas, mantener a raya los gastos, y realizar los máximos intentos por ser rentables en el corto plazo, no gastando más de lo que ingresa.

2) Compromete a todo el equipo.

La crisis no pasa solo por los dueños o fundadores de una empresa, pasa por todo el equipo. Es necesario poner conciencia en el equipo de que se está ante una crisis, y que para salir sin tener que sacrificar nada ni a nadie, es necesario que todos se comprometan. Ese compromiso, entre otras cosas, implica el punto 1, cuidar la caja, tanto aminorando los gastos, como haciendo lo imposible por maximizar los ingresos.

3) Trabaja por objetivos.

Siempre hay que ponerse objetivos, y luchar por superarlos. Muchas veces con solo “tirar para adelante” no es suficiente, ya que no podemos medir el éxito de nuestro esfuerzo. En los momentos de crisis esto se agudiza. Esa “milla extra” que implica superar los objetivos claramente planteados es lo que se necesita para día a día superar las expectativas y así pasar la tormenta.

4) Las crisis generan oportunidades.

Toda crisis, aunque no parezca, genera infinidad de oportunidades de negocios. Estar despierto y con los ojos abiertos a estas oportunidades es fundamental, y poder entrar a tiempo puede ser la diferencia entre haberlas aprovechado o haber perdido el tren.

Seguramente a Uds se les ocurren muchos consejos mas… qué sugerirían a las empresas para afrontar esta crisis?

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